Bosque de Valdenazar (Yebes)

Situado en el término municipal de Yebes, apenas a 5 minutos de la capital, Guadalajara, encontramos un capricho de la naturaleza de 43 hectáreas de pulmón verde, desconocido para la inmensa mayoría.
Limita al norte con Guadalajara, al este con Horche y Armuña de Tajuña, al sur con Aranzueque, Guadalajara y Valdarachas y, al oeste con Guadalajara y Valdarachas.
Conformado por una densa masa boscosa de quejigos, robles y encinas, algunas de ellas centenarias, especies características del bosque mediterráneo, y diversas especies autóctonas de aves y animales mamíferos como el cernícalo primilla, la perdiz, el mochuelo, el corzo o el jabalí. Se trata de uno de los montes mejor conservados de la geografía de la provincia.
En el interior del bosque hay cuatro zonas bien diferenciadas: la de encinar, la de quejigar, la mixta de encinar y quejigar y el bosque de ribera en la parte baja de la ruta, formado por el curso del arroyo Valdarachas.
El inicio de la ruta lo marcamos en el parking de arena del campo de prácticas de Golf de Valdeluz, el cual se encuentra al pie del depósito de agua que hay al fondo al entrar a Valdeluz.
En este punto encontramos un panel en el que se nos indica la ruta a seguir, y un amplio mirador con una plataforma para la observación astronómica.

- Detalles de la ruta

    • Duración del recorrido…………42 minutos.
    • Desnivel de subida………………100 m.
    • Desnivel de bajada………………..65 m.
    • Distancia horizontal…………..2,13 km.
    • Tipo de recorrido……………….Circular.

Para iniciar esta ruta hay que tomar las escaleras que bajan desde el mirador hacia la ruta por el bosque. Poco después caminamos por una plataforma de madera y continuamos por un cómodo sendero.
Se trata de una ruta circular, de nivel fácil, con una longitud de unos 2,13 kilómetros y una duración aproximada de unos 50 minutos, que discurre por los antiguos caminos vecinales, por un entorno natural tranquilo y sencillo, guiado mediante señalización que te llevará de estaca a estaca y de panel en panel hacia las distintas zonas del bosque, en los que encontramos señalados los distintos puntos de interés que nos permitirán observar la vegetación, la fauna y la Fuente del Valle de Alcohete, actualmente totalmente desaparecida por el abandono sufrido de este paraje durante las últimas décadas.
Además, encontraremos restos de una vieja carbonera, indicadora de una actividad muy común de antaño en estos montes, en las que se realizaba la quema de encinas, que ha condicionado la estructura boscosa que encontramos hoy.
El camino no tiene pérdida, nos vamos guiando por las flechas direccionales que nos indican el camino correcto.
Comenzamos el recorrido y poco después del primer desvío, las indicaciones nos marcan por un lado el camino al arroyo de Valdarachas y por el otro la Carbonera, por este último es por el que seguiremos con nuestra ruta.
El camino va descendiendo sin brusquedad, y nos encontramos con varios paneles en los que se indican las diferentes plantas que pueblan este maravilloso bosque.
A través del quejical, a unos 600 metros desde la salida, llegamos a un cruce con un poste que nos encamina a la Carbonera. Hay un panel informativo en el que se cuenta la historia de esta práctica ancestral para la creación de carbón vegetal.

- Fauna y flora:

Continuamos por el camino principal hasta llegar al fondo a una curva a derechas que nos lleva hasta otro mirador que se asoma al barranco, desde el cual llegamos a una bajada pronunciada que nos lleva al fondo del Valle de Alcohete, en la que encontramos otras especies de árbol, como el álamo negro, especialmente bellos en la estación otoñal. La vista es muy bonita, ya que nos permite contemplar todo lo que conforma el bosque de Valdenazar.
Seguimos descendiendo por la senda y antes de terminar, al fondo del valle, encontramos un nuevo panel informativo que nos habla de la fauna que podemos encontrar en este bosque tales como el jabalí, el corzo, el zorro, el cárabo, el águila culebrera y el gavilán común. Este tipo de paneles son muy interesantes para ayudarnos a conocer la vida en el bosque.
Antes de terminar de descender, encontramos otro panel informativo que nos habla de la flora del entorno: la encina, el quejico, el bosque de ribera, el enebro y el matorral, y más adelante, continuando con nuestra ruta, nos encontramos con una gran encina centenaria.
El sendero termina de descender, y antes de iniciar el ascenso por el camino de vuelta, llegamos a una zona abierta y un tramo metido en el bosque, donde encontramos otro panel informativo en el que nos habla de los anfibios que habitan la ribera del bosque, como la rana común, el sapo, la culebra, la salamanquesa, etc. Un poco más adelante llegamos a un puente de madera, lo cruzamos y continuamos por el otro lado del arroyo hasta llegar a la Fuente del Valle de Alcohete, actualmente abandonada y casi desaparecida, de la que tan solo encontramos algunas piedras cubiertas por la vegetación por las que mana un chorro de agua.
Retornamos de nuevo por el puente de vuela al camino principal, y comenzamos a ascender cerrando el círculo de esta maravillosa ruta y llegando al punto de inicio, terminando así nuestra ruta por uno de los bosques más desconocidos de nuestra provincia.
No te olvides de sentarte a contemplar desde el mirador principal el recorrido que has realizado, la panorámica merece la pena.

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