Ruta por la historia con los castillos de Molina de Aragón

Molina de Aragón. Castillo

Una ruta indispensable para los amantes de la historia y la naturaleza es la de los castillos del Señorío de Molina. Cargados de un pasado glorioso con historias por contar.

 

- Castillo de Molina de Aragón

Asentado sobre la falda del monte se eleva por encima de la población y el valle del río Gallo el castillo de Molina de Aragón, también conocido como fortaleza de Molina de los Caballeros.

El origen de esta fortaleza se remonta a un alcázar levantado por los andalusíes sobre un antiguo castro celtibérico entre los siglos X y XI, en el que situaron su residencia los retes que gobernaban esta taifa.

Situado en un lugar estratégico que permitía dominar los caminos entre Castilla y Aragón, fue lugar de disputas hasta que fue arrebatado por Alfonso I de Aragón a los andalusíes en 1129. Mandó reconstruirlo, dándole el aspecto actual de castillo románico, y se lo entregó a la familia de los Lara, que gobernaron el territorio y la villa de Molina hasta finales del siglo XIII. Después pasó a ser parte del señorío de los Reyes de Castilla al casarse doña María Lara con Sancho IV de Castilla. A medida que la villa fue creciendo, se fueron añadiendo nuevos elementos, hasta que, doña Blanca de Molina, acabó de darle el aspecto y tamaño que presenta en la actualidad.

Se trata de un gran conjunto amurallado formado por tres partes claramente diferenciadas. La muralla que rodeaba toda la villa medieval, el albacar y el patio de armas con sus torres principales.

Destaca por sus cuatro puertas principales y sus torres. A día de hoy se conservan la torre del homenaje, la de armas, la de los veladores y la de Aragón, que domina la población en lo alto del cerro.

Fue declarado Monumento Nacional el 3 de junio de 1931 y actualmente se encuentra en estado de ruina consolidada, es posible su visita previa solicitud.

 

- Castillo de Santiuste (Corduente)

Localizada en la fértil vega del río Gallo, en el término municipal de Corduente, se encuentra el enclave de Santiuste, en el que encontramos un interesante castillo, salvado de la ruina gracias a la restauración de sus propietarios, don Antonio Ruiz Alonso y familia.

Es una construcción típicamente aragonesa, con recinto rectangular, patio central y cuatro torreones.

Adquirido por compra en 1410 por D. Juan Ruiz de Molina o de los Quemadales, el “caballero viejo”, quien en 1434 consigue el privilegio del Rey Juan II para edificar una casa-fuerte para colaborar en la defensa contra Aragón, levantó un castillo de planta cuadrada de unos cien metros de perímetro, construido sobre una falla, sin torre del homenaje, con recinto exterior circuido de desaparecidos muros y torreones esquineros, un recinto interno o casa-fuerte con cuatro torres en las esquinas de cuatro pisos de alto y con un sótano cada una, tres de ellas almenadas y la otra techada, una puerta orientada a levante, formada por un arco de piedra de medio punto de gran dovelaje y, sobre ella, el escudo de los Ruiz de Molina. Este castillo pasó a formar parte del mayorazgo familiar, del que luego constituyó el marquesado de Embid.

En los alrededores del castillo se edificó una barbacana almenada con cuatro torretas en las esquinas y dos protegían la puerta.

Debido su construcción, fue perjudicado por el terremoto de Lisboa de 1755, en el que torres y fachadas se agrietaron, lo que propició a finales del siglo XX, el desplome de la torre noroeste. Durante las Guerras Carlistas en el siglo XIX las almenas de los torreones fueron demolidas y sustituidas por cuatro tejados a dos aguas. Fue adquirido en 1971 por un particular, que reconstruyó gran parte.

Es sin duda un lugar ideal para el descanso. Se encuentra rodeado de abundantes maravillas naturales tales como bosques de pino que se añaden a picachos agrestes, arroyos que van a dar al río Gallo, el Parque Natural del Alto Tajo a la derecha de su término municipal, una reserva ecológica de fauna, flora y paisajes muy interesante, y el Barranco de la Hoz, que corre río abajo ofreciendo multitud de rincones donde pasar una estupenda jornada campestre.

En la actualidad es de propiedad privada y se usa como vivienda, aunque ofrece comidas y cenas medievales para grupos y empresas. Para su visita debe contactarse con la Oficina de Turismo de Molina de Aragón, tel. 949 83 20 98, o a través de Promociones Turísticas de Santiuste, empresa que lo explota, tel. 91 457 08 82, castillosantiuste@castillosantiuste.com

 

- Castillo de Establés

Situado en un camino natural que asciende desde Aragón a través del río Mesa hacia el centro del Señorío de Molina encontramos el castillo de Establés.

Construido en el siglo XII, reparado por orden de don Álvaro de Luna en el XV (1432) y reconstruido en el 1450 por orden del conde de Medinaceli.

Gabriel de Ureña, capitán de confianza del conde de Medinaceli, fue el encargado de esta misión, y cometió toda clase de tropelías con las gentes comarcanas para edificar este castillo. Algunos aseguran que utilizó violencia, engaño y malas artes para conseguir a buen precio materiales y mano de obra, forzando incluso a vecinos a llevar piedras de sus propias casas. Desde entonces se le conoce como el castillo de la mala sombra.

En 1481, tras varias escaramuzas guerreras, vuelve a formar parte del Señorío molinés, donde prosiguió durante siglos.

Se trata de una fortaleza del siglo XV con gran importancia estratégica. Su estructura sigue siendo la misma desde su construcción, consta de fuertes muros que forman una planta cuadrada, esquinas con cubos semicirculares, siendo el torreón que da al sur el más fuerte de ellos. La entrada, escoltada de torre y garitón, se encuentra al nordeste.

Tiene las características de los castillos construidos pensados en la artillería con muros y torres de igual altura, no demasiado altos.

Actualmente se encuentra en estado de ruina progresiva, es de propiedad privada y parte del castillo ha sido habilitado para uso como vivienda.

Acceso libre a su exterior.

 

- Castillo de Zafra

Situado en el municipio de Campillo de Dueñas, el castillo de Zafra y sus alrededores tienen una larga historia.

Sus muros se alzan sobre roca, resultando espectacular la vista de la torre del homenaje desde su base.

De la edad del Bronce y del Hierro se han encontrado fragmentos de cerámica en cavidades de la roca y en los alrededores del castillo. Es posible que romanos ocuparan la roca sobre la que se alza el castillo, ya que se han encontrado restos de esculturas de la época. Se cree que, durante la época del Reino Visigodo, antes de 720, se estableció la fortaleza más antigua establecida en el sitio. Los musulmanes también tenían una fortificación en este lugar, la cual fue utilizada por la Taifa de Toledo. En 1129 los reinos cristianos del norte reconquistan Zafra y, la fortaleza morisca cambió de manos, pasando a estar bajo el control del Reino de Aragón, el cual la utilizó como posición defensiva calve en el sur del territorio, protegiendo la cuidad y la Tierra de Daroca.

Su construcción data de la segunda mitad del siglo XII y primera mitad del siglo XIII, cuando la familia de Lara trató de consolidar su dominio en el territorio del Real Señorío de Molina.

Sus defensas fueron puestas a prueba en 1222 cuando don Gonzalo Pérez de Lara se rebeló contra el rey Fernando III de Castilla. Por las características de castillo el ejército no pudo asaltarlo, y tras varias semanas de asedio, las dos partes negociaron en el Acuerdo de Zafra, que tras la muerte de don Gonzalo sería heredado por su hija, doña Mafalda, quien se casaría con el príncipe Alfonso, hijo de Fernando, quedando el territorio bajo el control de la Corona.

En el siglo XIV, durante la guerra, Enrique II de Castilla otorgó el castillo y el señorío de Molina a su aliado mercenario francés Bertrand du Guesclin, pero el pueblo de molina se rebeló e invitó a Pedro IV de Aragón a que los gobernara.

Finalmente terminó en manos de Pedro Ximeno Pérez de Vera. Volvió a Castilla por matrimonio, pero en el siglo XV, Enrique IV de Castilla otorgó el castillo y la ciudad a Beltrán de la Cueva provocando otra rebelión.

Don Juan de Hombrados Malo, logró deshacerse de todos los opositores y mantuvo el control de la corona del castillo hasta que, finalmente, en 1479 pasó a manos de los Reyes Católicos. Don Juan fue recompensado con la custodia hereditaria del castillo, que su familia conservó durante muchos años después. La reconquista de la península ibérica y la fusión de los dos reinos privaron al castillo de su importancia estratégica anterior, y desde el siglo XVI en adelante comenzó a caer en la ruina.

Actualmente queda la torre derecha que custodiaba la entrada. Encontramos parte de los muros que conforman su muralla almenada y reforzada con torres en sus esquinas.  En el patio de armas se conserva el aljibe y la torre del homenaje, que presenta una puerta gótica de arco apuntado. En su interior encontramos una escalera de caracol que permite el acceso a la terraza superior.

Durante el siglo XVI fue uno de los castillos más fuertes del reino gracias a su difícil acceso, su ingeniosa entrada y la capacidad de albergar a más de 500 hombres.

Actualmente sigue sin saberse el espacio que delimitaban las murallas de la fortaleza, que apenas dejaba sitio para depósitos de armas o almacenes de víveres. Una de las hipótesis es que existieron grandes cuevas excavadas en la roca sobre la que se asienta.

Últimamente el Castillo de Zafra ha generado una enorme expectación turística por haber sido una de las localizaciones elegidas para rodar diversas escenas de la sexta temporada de la universalmente conocida serie de televisión “Juego de Tronos”.

Actualmente sólo puede visitarse su exterior.

 

- Castillo de Embid

Ubicado en lo alto de un cerro encontramos el castillo de Embid. Su origen se remonta a la primera mitad del siglo XII. Fue mandado construir por el criado de Alfonso XI, don Diego Ordoñez. Alzado sobre una estupenda zona estratégica durante la Edad Media, sirviendo de frontera entre los reinos de Aragón y Castilla desde el año 1331.

Destruido durante la época de Pedro I “El Cruel”.

Reformado en el siglo XV (a partir de 1426) volvió a ser tomado al asalto por los aragoneses. Perteneció a don Juan Ruiz de Molina, conocido como el Caballero Viejo, jurista y guerrero, y durante siglos a su familia, más tarde nombrados marqueses de Embid.

Este castillo, sirvió de refugio a castellanos en numerosas contiendas.

Durante la Guerra de Sucesión fue incendiado por los ejércitos de los Austrias, seguidores del Archiduque Carlos.

A día de hoy, tras su restauración, podemos disfrutar de sus muros jalonados de cubos cilíndricos, de la torre del homenaje, rematado todo ello con almenas bien conservadas.

Se trata de una fortaleza de estilo gótico con planta pentagonal y torres en sus esquinas. Su Torre del Homenaje data del siglo XV. La muralla se encuentra reforzada con torres de planta circular, de las cuales se han restaurado las almenas. El patio, de pequeñas dimensiones, se encuentra totalmente reconstruido, y alrededor se encuentran las estancias distribuidas en dos plantas. En sus muros encontramos saeteras y troneras para pequeñas armas de fuego.

El acceso al castillo es libre.

 

- Castillo Villel de Mesa

El origen del Castillo de los Funes no está claro del todo, pero parece que la fortaleza inicial fue obra de los musulmanes y que, posteriormente, fue ampliada por los cristianos. Situado sobre una gran mole rocosa que, junto con sus paredes alcanzan los cuarenta metros de altura.

Esta fortaleza destaca principalmente por su función de vigilante del valle del Mesa, levantada en una zona estratégica a caballo entre tierras castellanas y aragonesas, con continuas incursiones de ambos reinos.

Consta de un recinto rectangular de unos cuarenta metros de largo con dos torres desiguales a los lados. Podemos ver algunas de sus almenas aún conservadas.

La torre del homenaje es a través de la que se accede al castillo, mediante una pequeña puerta de arco de medio punto. Tiene unos quince metros de altura y diez de ancho. En ella se encontraba la antigua residencia de los señores y constaba de tres pisos de una única habitación, que actualmente se encuentran hundidos.

La torre sur es la llamada Torre del Mediodía, de menor tamaño que la anterior, tiene una pequeña puerta mediante la cual se comunicaba con la punta del peñasco, que actualmente se encuentra oculta por la tierra acumulada. Esta torre constaba de dos plantas con estrechas ventanas.

Entre ambas torres encontramos el patio de armas, en el que encontramos un aljibe.

Este castillo perteneció durante mucho tiempo a la familia Funes, de origen navarro, que llegó a la zona para participar en la repoblación y actualmente es de propiedad pública.

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