Románico en la Comarca de Molina de Aragón

A aproximadamente una hora y media desde la capital de la Provincia, Guadalajara, siguiendo por la autovía A-2, tomamos la salida 135 para coger la N-211 que nos conducirá hasta la preciosa villa de Molina de Aragón.

El antiguo Señorío de Molina de Aragón se encuentra en el vértice nororiental de nuestra Provincia. Destaca por ser una de las poblaciones más ricas a nivel de monumentos de toda la Comunidad de Castilla La Mancha. Cuenta con una extensión de unos 3000 km cuadrados y constituye una comarca con una personalidad histórica y geográfica muy acusada, en la que, entre otras cosas, destacan las extraordinarias e interesantes muestras que hoy en día encontramos del denominado "románico molinés".

  • Iglesia de Santa Clara :

Se trata de uno de los templos tardorrománicos más bonitos de la provincia a pesar de quedar inacabado. En su origen fue iglesia parroquial de Santa María de Pero Gómez. En el siglo XVI, el obispo de Sigüenza la dona a Juan Ruiz Malo para darle un nuevo uso como capilla del convento de las monjas clarisas que se había establecido junto al templo. Fue entonces cuando pasó a denominarse Iglesia de Santa Clara.

Se trata de un edificio espléndido, de planta de cruz latina, bóvedas de crucería, ábside semicircular, que al exterior se traduce en un elevado elemento pétreo en el que los ventanales aspillerados, los pilares adosados, con seis haces de triples columnas sobre altos plintos, los capiteles vegetales y los canecillos conjugan y evocan la arquitectura de los condes.

Es uno de los edificios más emblemáticos de Molina, construido por un taller arquitectónico fiel a las normas ornamentales cistercienses. Fue cuidadosamente restaurado en los años noventa.

Construido en su totalidad con sillería de piedra arenisca de color rojizo perfectamente concertada. Presenta una inacabada nave, crucero acusado en planta y cabecera dividida en presbiterios recto y ábside semicircular.  Su portada es un elemento magnífico, de reminiscencias francesas, muy elegante y de una alta belleza arquitectónica.

  • Iglesia de San Martín :

Se trata del templo católico más antiguo de Molina. Construido en el siglo XII, aún conserva la portada interior, de arcos apuntados en degradación y decoración de puntas de diamante en sus arquivoltas, con un crismón medieval en la clave del conjunto, y restos del ábside circular de origen románico y de una ventana modulada en el muro meridional.

  • Iglesia de Santa María :

Se trata de la actual parroquia principal de la localidad. La iglesia de Santa María la mayor de San Gil, de origen románico, solamente conserva algunos pequeños detalles de estilo románico por las sucesivas reformas que ha sufrido a lo largo de los siglos.

  • Castillo medieval :

En nuestro recorrido para descubrir las joyas románicas de Molina de Aragón no podemos dejar a un lado las dos referentes más significativos de la arquitectura civil de la villa, como son su Castillo medieval y el Puente románico.

El Castillo de Molina destaca por ser una de las pocas fortificaciones españolas en buen estado perteneciente a los siglos XII y XIII. Su “cinto” y sus torres representan el emblema de toda una comarca.

Declarado Monumento Nacional en el año 1931, es sin duda la fortaleza más grande y expresiva de Castilla-La Mancha. De las ocho torres que llegó a tener este magnífico alcázar tan sólo cuatro han conseguido llegar en pie hasta nuestros días : son las de Doña Blanca, de Caballeros, de Armas y de Veladores. Todas ellas se encuentran comunicadas entre sí por un adarve protegido de almenas.  En el castillo molinés destaca además la presencia de una gran torre aislada, al norte de la fortaleza, y en su punto más elevado, que se denomina la Torre de Aragón. Fue la primitiva construcción, sede del castro celtíbero, puesta en forma de defensa por los árabes, y diseñada por sí sola como un auténtico castillo independiente, que sin embargo estuvo siempre comunicado con el castillo mayor a través de una galería subterránea.

  • Puente románico :

Bajando por el río Gallo, que atraviesa la ciudad de noroeste a sur,  y al final del Paseo de los Adarves encontramos el Puente románico, el cual, desde el siglo XII, permite el paso a la ciudad desde la llanada de San Francisco, frente a la puerta de la muralla que llamaron “puerta del río”.

Conocido popularmente como el Puente Viejo, fue construido en la época de la repoblación del burgo, hacia los siglos XII-XIII. Levantado con sillar de arenisca roja, está formado por tres arcos escarzanos, tamajares triangulares y redondeados, con "giba" acentuada en el centro. Es uno de los símbolos más significativos del pasado medieval de la villa.

Debemos abandonar la villa de Molina de Aragón para continuar disfrutando de las sorprendes joyas románicas del Señorío. Para ello, tomando la CM-210, nos dirigimos a la localidad de Tartanedo, donde en la cercana pedanía de Hinojosa encontramos la ermita de Santa Catalina.

  • Ermita de Santa Catalina (Hinojosa) :

Perteneciente al municipio de Tartanedo, la localidad de Hinojosa se sitúa al este de la provincia, dentro de la Comarca del Señorío de Molina.

Situada aproximadamente a 5 kilómetros más al norte aún de la aldea de Hinojosa, hallamos la ermita de Santa Catalina en un espeso sabinar junto a la carretera rural que une las poblaciones de Labros y Milmarcos.

Se trata de un edificio de reducidas dimensiones de estilo románico rural construido en la segunda mitad del siglo XII como iglesia parroquial para dar servicio al núcleo de Torralvilla, despoblado hacia el siglo XVII.

La planta de la iglesia es irregular y consta de una sola nave con un ábside semicircular, precedido de un tramo recto. La puerta de acceso la encontramos en el lateral meridional, cubierto por un pórtico construido en sillería y cerrado en su ángulo sureste por un muro, creándose así un recinto de planta cuadrada que en su tiempo fue utilizado como sacristía.

Redescubierta en los años setenta por el cronista oficial de Guadalajara y pionero en el estudio de su románico Francisco Layna Serrano, fue restaurada en 1990, siendo dos años después declarada Bien de Interés Cultural.

  • Iglesia de San Bartolomé (Tartanedo) :

Se trata de un templo católico situado en la localidad de Tartanedo, dedicada al patrón del pueblo, San Bartolomé.

Se trata de una iglesia de estilo románico del siglo XII, con planta en forma de cruz latina, de una sola nave rematada por el ábside de cabecera plana.

A pesar de ser restaurada en siglos posteriores, la iglesia de San Bartolomé sigue manteniendo el pasado medieval de su portada, protegida como un pórtico cerrado.

Se trata de un bello ejemplo de portada de estilo románico que consta de amplias arquivoltas lisas con una cinta externa de “dientes de león”. Sobre las columnas se ven cuatro capiteles algunos muy destrozados.

En su interior las obras de arte llegaron a ser muy numerosas. Destaca la Capilla de los Montesoro, que alberga dos retablos del XVIII oriundos del virreinato de Perú de gran belleza.

  • Iglesia de Santiago (Labros) :

La iglesia de Santiago Apóstol de Labros domina desde lo alto los campos de cultivo. Estuvo desmoronada muchos años, pero gracias al esfuerzo de los vecinos conservamos a día de hoy una verdadera joya del románico.

Todavía encontramos restos románicos en su puerta del costado sur. En la portada encontramos hermosos capiteles en los que se representan historias bíblicas y dibujos de inspiración musulmana. Destaca por sus arquivoltas, su cenefa jaquelada del siglo XII o comienzos del XIII, bajo una especie de porche que las protege de las inclemencias del tiempo y resguarda al visitante.

  • Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves (Rueda de la Sierra) :

Se trata de la más cercana a Molina. Cuenta con una fantástica portada y es una muestra del Románico rural en todo su esplendor.

La portada representa un cuerpo saliente del resto del tempo cubierto por un tejadillo y decorada con canecillos. Está formada por tres arquivoltas y un guardapolvo decorado con puntas de diamante. Pese a ser de origen románico, la mayor parte de la iglesia fue reedificada en el siglo XVII, a excepción de la capilla y la sacristía. En el interior encontramos una sola nave con retablos y esculturas muy interesantes.

Tiene acceso libre respetando el horario de misa establecido.

Histórico

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies