Guadalajara, tierra de castillos

Guadalajara, tierra de castillos

La provincia de Guadalajara tiene un testimonio imponente de su historia en sus castillos, que constituyen un referente visual con emplazamientos singulares que presiden las localidades o entornos donde fueron construidos y son reflejo hoy de sus antiguas labores defensivas o de representación del poder o linajes.

Recorrer los castillos de la provincia de Guadalajara nos permiten conocer parte de nuestra historia encapsulada en sus piedras y dejarnos seducir por su majestuosa estructura, integrada en muchos casos en entornos naturales donde han quedado conjugados de manera magistral.

Muchos de ellos conforman, junto a las murallas que se mantienen en pie, parte de los conjuntos patrimoniales artísticos que ofrecen los cascos históricos de los municipios que los atesoran y ofrecen la experiencia única de recorrerlos.

Su origen es diverso, teniendo algunos un claro fin militar de defensa estratégica de señores feudales como el caso de Cifuentes, otros como sede de instituciones medievales como el de Zorita de los Canes, otros como estancia de estamentos religiosos como Sigüenza o Brihuega y otros como sede de un linaje como Molina de Aragón.

En todos ellos se acumulan una gran cantidad de recuerdos históricos y leyendas que harán de la visita un recorrido fascinante por su devenir, algunos testimoniados como claves en la obra del Cantar del Mío Cid por papel clave de fortaleza.

Todos posen una gran singularidad y belleza, que ya forma parte identitaria del territorio donde fueron construidos y que se alzan en unos casos como silueta imperturbable que ha superado el paso de los siglos coronando los cielos de nuestra provincia sobre cerros o laderas rocosas.

En algunos casos se puede visitar su interior en función de los usos actuales como sede de museo o hospedaje, en otros casos el acceso es libre para coronar sus almenas por el visitante o en otros hay que conformarse con visualizarlo desde el exterior al ser de propiedad privada o no ser posible su acceso.

 

Castillo de Sigüenza

Todo un referente de la Ciudad del Doncel que fue construido sobre una fortaleza árabe en el s. XII por el obispo guerrero Bernardo de Agén.

Hoy es sede de un Parador de Turismo, pero es libre el acceso al patio de armas interior desde donde disfrutar de sus galerías de maderas y un pozo tallado de piedra.

También es visitable el Salón del Trono, o salón rojo por el color de sus paredes en el que grandes pilares cuadrados delimitan un amplio espacio rematado por gran chimenea renacentista, como lugar donde se impartían su justicia por los señores y obispos de Sigüenza.

 

 

Castillo de Molina de Aragón

En su estructura hay que distinguir la fortaleza rodeada de muralla del siglo XII construida por el primer señor de Molina y la llamada Torre de Aragón, que fue construida sobre el castillo árabe (reconstrucción del SXIX).

Al castillo se accede por una puerta con arco apuntado y en su interior se valorará por el visitante el grosor de sus muros y las imponentes torres que tienen tres plantas, con grandes ventanas de arcos apuntados.

Se puede visitar con un recorrido guiado desde la oficina de turismo.

 

Castillo de Atienza

Erigido como fortaleza de origen musulmán, se levante como castillo roquero de forma equilibrada sobre la base de rocas a modo de continuidad generando una silueta unitaria de gran belleza que corona el municipio.

Ya hizo mención el Cid Campeador como “roca muy fuerte”, que conserva hoy la torre del homenaje parte del patio de armas y restos de murallas.

El acceso es libre por un camino de subida que se accede desde el municipio, para disfrutar de las grandes vistas que lo coronan.

 

Castillo de Jadraque

Aunque el Cid pudo hacer referencias al mismo, su configuración actual se consolido en las reformas del SXV que ha llegado a nuestros días coronando el cerro.

Las torres no sobresalen del muro, mostrando su configuración defensiva para hacer frente al fuego de artillería.

Sin la torre del homenaje, por ser utilizada como cantera, se establece como palacio residencial con influencias del renacimiento español.

Visitas guiadas desde la oficina de turismo.

 

Castillo de Torija

Cuenta con un porte muy singular, ya que sus altos muros defensivos tienen tres torres cilíndricas en las esquinas de la planta cuadrangular y una imponente torre del homenaje, que se encontraba separada del propio castillo, con fines diferentes de bastión.

El actual castillo fue construido sobre uno primitivo por la familia Mendoza, dotándolo de la configuración actual, que sufrió una gran destrucción en la guerra de la Independencia.

En la actualidad completamente restaurado y embellecido es sede del Centro de Interpretación Turística de la Provincia y de visita recomendad.

 

Castillo de Brihuega

De manera contraria a muchos otros de la provincia se construyó en la parte baja de la villa y muestra de fines poco guerreros, proporcionando unas vistas únicas de la vega del Tajuña.

Construido en su flanco sur sobre un peñón rojizo le da el nombre de Castillo de Peña Bermeja, tuvo un origen de alcazaba que luego sería reformada por el Arzobispo de Toledo tras su conquista.

Su visita se puede realizar desde la oficina de turismo del municipio.